La historia de España en los Mundiales –bueno, y en general- está llena de decepciones, pero quizá ninguna tan grande como la de 1982, cuando el país pensó que su condición de anfitrión le permitiría llegar a cotas más altas de las tradicionales. Y sin embargo, su participación fue decepcionante: empate ante Honduras, derrota ante Irlanda del Norte... finalmente caímos en la segunda fase, una liguilla de tres equipos que daba acceso a semifinales y en la que no pudimos superar a Alemania e Inglaterra.
Por lo demás, el Mundial de 1982 se recuerda menos por el Campeón (la Italia de Rossi y del veteranísimo –40 años- Dino Zoff) y más por la deslumbrante Brasil de Zico, Sócrates, Eder, Falcao... que deslumbró a España con su fútbol ofensivo. Por otra parte, el Mundial de Naranjito dejó dos estadísticas aún no superadas: la mayor goleada en un Mundial (Hungría-El Salvador 10-1) y el futbolista más joven en jugar este torneo: Norman Whiteside, delantero norirlandés de 17 años y 42 días.
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